¿COMO FORMAMOS A NUESTRO “CAPITAL HUMANO CHOQUINO”?
Nuestro “capital humano” Choquino tiene que ver con la formación integral del individuo e incluye el conocimiento, el dominio de las habilidades cognitivas básicas y el acceso a la información, pero también el modo como se desarrolla la inteligencia emocional y moral. La formación de buenos hábitos, como la puntualidad, la honestidad, distinguir lo correcto de lo incorrecto, terminar bien lo que se empieza, ser capaces de construir buenas relaciones interpersonales, es clave a la hora de construir una familia o una sociedad.
Los líderes de una comunidad con su ejemplo y actitudes educan más que la escuela con su currículo y trabajo docente. Cuando la realidad choca con la idealidad escolar, gana la realidad.
La percepción ciudadana parecería estar conformada por los siguientes mensajes: ser político es una profesión que permite alcanzar el poder para volverse “rico”. El gobierno local se convierte en un botín que se reparte luego entre los militantes y allegados vía sobrevaloraciones, coimas, acciones, licitaciones amañadas, lobbys informales, ventas subvaluadas de bienes del estado, etc.
En este escenario, si el objetivo de la educación es transmitir a los alumnos “valores”, los que deberían ir a enseñar educación cívica a los colegios son las autoridades que están comprometidas con la corrupción, para así asegurar que los alumnos algún día alcancen el poder y logren sus “éxitos” personales y de nuestro pueblo.
Si este panorama no nos gusta, corresponde a nuestras autoridades que se consideren decentes, demostrar que en sus ámbitos de poder “los buenos” vencen a “los malos”, y demostrar con ello que la decencia es mayoritaria y lo escrito párrafos arriba es una falsa percepción de la realidad que puede ser revertida.
Alfonso Quiroz calcula que entre los años 1820 y 2000 las pérdidas directas e indirectas para el Estado por corrupción, malversación y colocación ineficiente o improductiva de fondos con fines de corrupción, equivalían continuamente entre el 30% y 40% del presupuesto nacional; entre el 3% y 4% del PBI al año (CorruptCircles: A history of unboundgraft in Perú, 2008, página 432).
Si para lograr el desarrollo del país se requiere un crecimiento anual entre 5% y 8% del PBI, estamos hablando de una pérdida del 50% de los recursos necesarios para llegar al nivel de país desarrollado. A ello se suman los costos no monetarios de convertir la corrupción en un componente. Esta presencia sistemática de la corrupción estaba íntimamente ligada a la tradición política e institucional que centralizaba el control del patrimonio nacional y los poderes ejecutivos, sin el correspondiente control y rendición de cuentas.
¿Se imaginan si ese 3% del PBI robado por la corrupción se hubiera invertido sistemáticamente en la educación para llegar al 6% del PBI, como lo hicieron los países desarrollados? El Perú podría tener hoy la mejor educación del mundo. Lamentablemente, tenemos una de las peores, gracias a la corrupción.
Según, el Blog de Chocos Hoy titulado “El Pacto del Diablo” (25 de setiembre) dice:
1. El alcalde de Chocos el señor Macedonio Aburto, le obligó al señor Rubén Rodríguez Parra, a que le cediera la fiesta Patronal de 8 de Setiembre, para publicitarse y no ser revocado. Si fuera cierto ¿Podemos calcular cuánto fue el gasto y como lo financiaron?, ¿Todavía nos estamos dejando de convencer que por realizar una fiesta pueden comprar nuestra conciencia y postergar los destinos de nuestros hijos?. Si fuese así ¿Qué futuro le espera a nuestros hijos? ¿Qué “Capital Humano Choquino” estamos formando?, entonces el problema somos nosotros porque estamos dando vida a la corrupción y no permitamos que la función de una autoridad se reduzca a realizar fiestas, regalar cosas, comprar DNIs, capacitar a los que no son trabajadores del municipio; sino generar riqueza para el bienestar de nuestros hijos.
2. Ha quedado demostrado, por versión de los mismos actores del “Pacto de Diablo”, la desesperación para llegar al poder y una vez conseguido incumplirlos, por intereses del entorno de no compartirlo. El mismo alcalde ha denunciado el “oscuro acuerdo” desesperadamente en las emisoras radiales cañetanas no por hacerse una mea culpa sino utilizarlo como estrategia política para quedarse en el poder, exponiéndonos a la vergüenza a muchos Choquinos, que nos esforzamos por mejorar la imagen de nuestro pueblo en el lugar que nos encontremos, al escuchar solo nos quedaba sonrojarnos, mientras otros disfrutaba por tamaña sinvergüenzada, quedó demostrado que el actual alcalde nunca fue elegido legítimamente sino gracias al “Pacto del Diablo”. Después de esta “consulta popular” el alcalde fue ratificado “legalmente”, y sin “marearse” tiene la gran oportunidad de legitimarse reenfocando su gestión y seguro tomara la decisión de realizar algunos cambios en su equipo técnico y quedándole como tarea deshacerse de varios personajes que mucho daño le hace a su gobierno y a nuestro pueblo.
Si estas conductas insanas, dieron resultado para ganar una elección o seguir en el cargo, eso implica que mañana habrá candidatos y autoridades que solo se van a dedicar realizar fiestas, comprar votos, llevar “golondrinos”, realizar “pactos del diablo”, y nos quite la posibilidad a cada choquino de elegir y ser elegido libremente para conducir con solvencia moral los destinos de nuestro pueblo, de lo contrario mañana estaremos repitiendo la historia de revocar a nuestras autoridades. Quizá eso oriente mejor nuestros futuros votos.
Usemos nuestra libertad, para mejorar nuestro destino.
Luego de leer el capítulo "Haz lo que quieras" del libro Ética para Amador, del filósofo español Fernando Savater (Ariel, 2009), me pareció que podría encabezar perfectamente cualquier currículo de educación ciudadana en los colegios.
Savater le dice a su hijo Amador (p. 15): "Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de otros, por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de tu libertad... a la libertad misma. Claro, como eres chico listo puede que te estés dando ya cuenta de que aquí hay una cierta contradicción. Si te digo «haz lo que quieras», parece que te estoy dando de todas formas una orden, «haz eso y no lo otro», aunque sea la orden de que actúes libremente. ¡Vaya orden más complicada, cuando se la examina de cerca! Si la cumples, la desobedeces (porque no haces lo que quieres, sino lo que quiero yo que te lo mando); si la desobedeces, la cumples (porque haces lo que tú quieres en lugar de lo que yo te mando... ¡Pero eso es precisamente lo que te estoy mandando!)" (p. 66).
Podemos deducir de este que el fundamento de la educación ciudadana debiera radicar en aprender a vivir como uno quiere, lo que no equivale a hacer lo primero que a uno le venga en gana. Más bien, comprender las consecuencias de los actos libremente asumidos, y no permitir que ninguna persona por más ilustre que fuere nos diga que es lo que debemos hacer. Cuando llegué a nuestro distrito de Chocos, me encontré con una ingrata realidad de escuchar a jóvenes y adolescentes comentando sobre la presunta corrupción que se había consumado, decían: “… habían comprado cada DNI a un precio de 50 Nuevos soles, con la finalidad de que no vayan a sufragar en la consulta popular de la revocatoria del día 30 de setiembre...” y además comentaban que “… los que iban a sufragar eran los que estaban en contra del Alcalde …” y me di cuenta que ese era la percepción equivocada de muchos pobladores, que luego me pregunté ¿Quiénes y cuántos sinvergüenzas le habían vendido tamaña insana educación? y si hay algún docente en ese grupo, pido perdón por ello, no saben cuánto daño están provocando en la educación de nuestro futuro “capital humano”.
Se imaginan ¿Cuántos niños se hubieran alimentado con el dinero gastado supuestamente por la corrupción? ¿Qué obras se dejaron de hacer, para alimentar la corrupción? Pensemos en lo que se dejó de hacer por la corrupción.
Tremendo pasivo que dejamos a nuestros futuros ciudadanos, tratemos de remediarlos de lo contrario nos estaremos exponiendo a la pobreza total.
Atentamente,
Prof. Willy De la Cruz Gutiérrez
Ex candidato a la alcaldía de Chocos.